lunes, 31 de marzo de 2008

Más de cien años de pié.

Viendo esos botes con fetos y trozos de cuerpo dentro, comprendí lo que significa descansar en paz. Llevan más de 100 años de pié, expuestos por todos sus lados. Las caras de algunos de ellos son la radiografía del dolor, otras son plácidas, llevan más de 100 años con ese rictus.
Cuando los vi tuve la sensación de un profundo cansancio en mi cuerpo. Me entraron ganas de acostarlos a todos para que durmieran y se disolvieran en paz.
La linea que separa el conocimiento y el morbo en este viaje es demasiado estrecha y, a veces, eso me desalienta.

“Todo cuerpo que recibe su movimiento del exterior es inanimado, pero aquel que lo recibe de su propio interior es animado y en esto consiste la naturaleza del alma” Platón, Fedro