domingo, 1 de febrero de 2009

Límites

Todavía, cuando estudio anatomía choco constantemente con la idea y las imágenes de los límites del cuerpo, esto (como buena claustrofóbica) casi siempre se me produce de una forma angustiada. El estrecho límite entre el beinestar y la enfermedad, todo lo que en el cuerpo es incontrolable, los límites físicos de la vida y la muerte, la caducidad de las funciones y las cualidades del cuerpo, y un montón de finales más. Sin embargo cuando trabajo desde el cuerpo lo que encuentro es que la sensibilidad de todos esos límites, se transforma en sensualidad, fría y caliente, dolorosa y placentera, pero que no tiene nada de angustiada.
Pensaba que a ver si va a ser verdad esa dualidad cuerpo y pensamiento, cuerpo y espíritu, y que el espíritu, el alma, el pensamiento, la razón, la imaginación, son las culpables de este vivir sin aceptar lo que vivir significa.