miércoles, 10 de junio de 2009

Mi tarea

Mi tarea: envejecer con mis danzas, con mis movimientos, para así conocer el cuerpo. Mejor, para saber algo del sentido de mi cuerpo.
Hay cosas que nunca podré entender mirando en el cuerpo de otro, cosas que no se comprenden, como la tendinitis de mi hombro, como esta tendencia al estreñimiento que ha aparecido en este año, como la falta de deseo sexual, como los temblores de mi cuerpo cuando le pido un esfuerzo sostenido, como no poder leer solo con los ojos.
Todas estas cosas no tienen más imágenes que los movimientos que produce mi cuerpo acompañado por ellas, y a pesar de ellas. Mi cuerpo que, ahora, cambia y cambia. Me toca trabajar para comprender lo que ya no puedo hacer, con la misma delicadeza que cuando trabajaba para explorar lo que mi cuerpo debería de aprender a hacer.

Pero con imágenes, incluso con ideas, no reconstruirán ustedes el pensamiento, como tampoco harán ustedes movimiento con posiciones. El alma y el cuerpo de H. Bergson