lunes, 18 de mayo de 2009

Salto

Salto y dejo salir la voz del cuerpo y, a la vez, se me escapa la orina, la sensación es bonita, es incomparable, me recuerda al canto de un ruiseñor que canta en casa desde hace semanas. Debe de sentir algo parecido al soltar ese chorro de voz.