lunes, 22 de febrero de 2010

Cuento anatómico

Del prólogo de la Anatomía completa del hombre de Martín Martinez (S. XVIII)

Como consta en la carta de Hipócrates a Damageto, donde escribe, que cuando fue a Abderas a curar a Demócrito (tenido por loco por sus paisanos) halló a este gran filósofo pálido y macilento debajo de un copado plátano, entre infinidad de animales diseccionados, apuntando cuanto observaba, y despedazando la naturaleza para conocerla. Después de saludarse y otros suavísimos y amables coloquios, que entre ellos pasaron preguntando ¿por qué exenterraba aquéllos brutos? respondió:
No los diseco por aborrecimiento a las obras de Dios sino por inquirir la naturaleza y el sitio de la cólera.