lunes, 25 de mayo de 2009

Pregunto a Cristóbal


Le pregunto a Cristóbal Pera:

¿Todos los estímulos que produce el sistema nervioso llevan al movimiento de alguna parte del cuerpo? Pensaba que nuestra capacidad para reaccionar ante cualquier cosa, se basaría en nuestra capacidad para movernos. Desde la capacidad de producir el movimiento más enterrado en el cuerpo, al movimiento muscular. 


Cristóbal me responde:

Todos los impulsos que se originan en las neuronas motoras, con su cuerpo, las cortas arborizaciones dendríticas de este cuerpo, y su largo cilindroeje o axón, llegan a la placa motora, un complejo mecanismo en el cual el impulso de la neurona se convierte, transmitido a la fibra muscular por un neurotransmisor [la acetilcolina] en movimiento . Según que la fibra muscular sea lisa o estriada, el movimiento será involuntario o voluntario.

El impulso nacido en la neurona, y por el cilindroeje o axón conducido a la placa motora, puede ser la respuesta a un estímulo externo, que viene de la periferia de nuestro cuerpo. Esta respuesta, traducida en movimiento, puede ser automática [generada por un acto convertido en reflejo, fuera del nivel de la conciencia] o voluntaria [ retiro súbitamente la mano de un objeto muy caliente, que me quema ]o bien si te veo caminando por la otra acera en una calle de Madrid, me detengo en seco, me dirijo al cruce de peatones y atravieso la calle mientras grito tu nombre.

Pero el impulso puede nacer de la memoria almacenada en nuestras neuronas: De pronto me acuerdo de que no te contestado a tu último mensaje; me levanto y me dirijo a mi cuarto de trabajo para abrir el ordenador y comenzar a escribir la respuesta. Toda esta compleja acción corporal exige la concatenación de contracciones y relajaciones musculares muy integradas. En consecuencia – tal como tu escribes – “nuestra capacidad de reaccionar se basaría en nuestra capacidad para movernos, la capacidad de producir desde el movimiento más enterrado en el cuerpo, al movimiento muscular”.